El aumento de las dimisiones

El aumento de las dimisiones

En cualquier momento un trabajador puede romper la relación laboral que mantiene con la empresa, sin necesidad de justificar el motivo. Da igual que se haya firmado un contrato indefinido, temporal, de prácticas, o de cualquier otro tipo. Si su deseo es dejar voluntariamente el trabajo, podrá hacerlo comunicándolo a la empresa. Eso sí, siempre debe ser una decisión libre del trabajador, no impuesta por el empresario.

La baja voluntaria tiene como consecuencias:

  • Perder el derecho a la indemnización de la empresa por extinción del contrato laboral.
  • Perder el derecho a solicitar la prestación por desempleo.
  • Pagar a la empresa por daños y perjuicios si no se respetan los plazos de preaviso.

Aunque la ley permite presentar la baja de forma escrita o verbal y los jueces ha llegado a admitir las comunicaciones por medios electrónicos, siempre es recomendable hacerlo por escrito, por duplicado, entregando una copia a la empresa y quedándose el trabajador con la otra copia sellada por la empresa. En el caso de que la empresa no quiera sellar la comunicación, el trabajador puede enviarla mediante burofax.
Hasta aquí, nada nuevo.


Este 2022, en España han aparecido indicios de la llega del fenómeno llamado “La Gran renuncia”. Durante todo el año 2021 el número de dimisiones fue creciendo paulatinamente, pero desde que comenzó 2022 el aumento ha sido exponencial, llegando en marzo de 2022 a un máximo histórico.
Los más románticos creen que esta situación viene provocada porque la pandemia hizo reflexionar a millones de trabajadores sobre la compatibilidad de su vida personal y laboral, haciéndoles considerar realizar un cambio en sus vidas y eso con frecuencia implica un giro en sus carreras. Esta idea implica asumir que muchos empleados han decidido tomar las riendas de su vida renunciando al empleo que les mantenía infelices.


Aunque la realidad indica que en Estados Unidos, país donde se inició este movimiento, des de 2010, el número de dimisiones ha aumentado año a año, con el motivo principal de querer conseguir un menor empleo. Como es un país con una situación cercana al pleno empleo, esto incita a los trabajadores a buscar oportunidades mejores sin el miedo de mantenerse en el paro por largos periodos de tiempo. Por lo tanto, la pandemia podría haber acelerado el proceso, pero no sería el motivo principal

En España, la inflación post pandemia ha ayudado a este movimiento que sobre todo afecta a algunos sectores como la construcción, la agricultura, el transporte o la hostelería. Donde se acusa a los empresarios de no ofrecer unos salarios adecuados y no respetar los derechos laborales.
También hay otro factor, cuando las cosas van mal, la gente se agarra a su puesto de trabajo, pero en épocas expansivas, como ahora, se produce un repunte alto de renuncias, porque hay menor riesgo de quedarse en paro. Además, el FMI apunta que los trabajadores han contado con colchón durante los últimos meses para retrasar su vuelta al trabajo o permitirse un cambio de posición gracias a las ayudas de la administración pública.

El problema de base es el desajuste entre los trabajos disponibles y los deseados.

Más de la mitad de los españoles están desmotivados en su trabajo, pero no lo dejan, según un informe de la Guía Hays. El 77% de los encuestados asegura que cambiaría de empleo si pudiera, y el 68% de ellos confiesa que está buscando otro trabajo de forma activa. ¿El motivo? encontrar un salario mejor. Y, ojo, el 32% de los españoles esgrimen la salud mental como principal causa que les impulsa a abandonar su empleo.
Al mismo tiempo, muchas empresas del mercado español están sufriendo la falta de trabajadores para sus puestos. Según la oficina de estadística europea (Eurostat), a finales del pasado año y en este primer trimestre, casi un 1% de los puestos que se ofrecen no pueden cubrirse por no encontrar los empleados para ello. Hablamos de más de 109.000 vacantes en un país que tiene tres millones de desempleados registrados.